La caída del peso, “una pizquita de sal”, dice Herrera // Banca ante demanda extraordinaria de préstamos // China: miles de enfermos se alivian
Ningún secretario de Hacienda ha escapado a la tentación de soltar una frase que será recordada por mucho tiempo. Vale citar “el catarrito” que se convirtió en pulmonía de Agustín Carstens. El “reformón” fiscal de Francisco Gil Díaz. “El peso no se devaluará’ de José Ángel Gurría. Antes de que renunciara, Luis Videgaray produjo algunas frases memorables sobre la reforma fiscal pero mi favorita es la que expresó al resucitar como secretario de Relaciones Exteriores: “vengo a aprender”. Que no se nos olvide la de Ernesto Cordero, hizo la bizarra afirmación de que con 6 mil pesos mensuales de sueldo una familia podía enviar a sus hijos a escuela privada, comprar casa y hasta adquirir un coche. Arturo Herrera, el joven jefe de las finanzas del gobierno actual, no dejó ir su oportunidad. En el marco de la convención acapulqueña de la Asociación de Bancos de México dijo que la depreciación del peso hay que tomarla como “una pizquita de sal”. La moneda ayer cayó a su nivel más bajo de la historia, 22.97 pesos por dólar (luego se recuperó, el interbancario cerró en 21.64), el petróleo seguía en la lona (precio Pemex 23.68 dólares el barril) y se desplomaban las bolsas de valores del mundo. Lo bueno que sólo es una pizquita y no un puñito. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Opinión, p.6)
Dispersión comunitaria” del coronavirus // En 15 días iniciaría en México // Suspensiones y cancelaciones // Hacienda advierte impacto
El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador consideró ayer, por la vía de su vocero en materia de coronavirus, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, que el país podría ingresar al escenario de la “dispersión comunitaria” en los próximos 15 días, es decir, a finales del mes en curso.
El subsecretario mencionado reiteró los porcentajes estimados de afectación, que consideran que sólo “cinco por ciento de los infectados tendrían un cuadro grave, con necesidad de hospitalización y mayor riesgo de complicaciones y muerte. El funcionario insistió en que en este grupo estarían sectores como los adultos mayores, niños menores de cinco años, mujeres embarazadas y quienes viven con enfermedades crónicas como diabetes, del corazón y pulmonares” (nota de Ángeles Cruz y Fabiola Martínez https://bit.ly/3aRZNYB). (Julio Hernández López. La Jornada, Opinión, p.8)
Dentro de los instrumentos de actuación del Estado mexicano contra las disidencias políticas, uno de los menos analizados es la desaparición forzada. Esta ausencia no sólo es por desinterés de los científicos sociales, también obedece a las prioridades de líneas que las políticas estatales marcan al respecto. Así, la omisión se puede explicar argumentando que por mucho tiempo el Estado mexicano fue considerado un “Estado social de derecho” emanado de una revolución social y por lo mismo enfocado a atender sus demandas. Ni por equivocación se le identificaba como parte de los estados autoritarios, menos con las dictaduras militares que por mucho tiempo asolaron varias partes de América Latina. Pero los tiempos cambian y las temáticas de investigación también. Ahora proliferan las obras que se ocupan de la muy temprana represión contra las disidencias dentro y fuera y de la familia revolucionaria, así como de los instrumentos y métodos para llevarla a cabo. (Francisco López Bárcenas, La Jornada, Opinión, p. 18)
En el actual Consejo Nacional de Población, los derechos de las niñas, niños y adolescentes cobran la mayor prioridad, y como reconoció recientemente la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, estamos frente a uno de los más duros momentos de la realidad que viven las niñas, niños y adolescentes del país. Además de feminicidios, se violentan sus derechos sexuales y reproductivos, muchas de ellas son víctimas de abuso sexual, de violación y de embarazo infantil.
El embarazo infantil es un acto de crueldad, no hay razón alguna para que existan niñas madres. Además de ser sujetas de protección, ellas son sujetas de derechos: a una vida libre de violencia y al ejercicio de todos sus derechos, incluyendo el respeto a su cuerpo, a su sexualidad y a postergar su vida reproductiva. (Gabriela Rodríguez, La Jornada, Opinión, p.19)
Se caen las bolsas de valores, los precios internacionales del crudo se derrumban en forma estrepitosa, suspenden festivales artísticos, actos electorales y partidos de futbol, los italianos están metidos en sus casas sin asomar la nariz y los españoles van por ese mismo camino, las fronteras de China están cerradas, nadie sabe qué pasa en África –nadie sabe nunca lo que pasa en África porque eso no es del interés de los medios–, la industria turística y las líneas aéreas experimentan pérdidas millonarias, hay aeropuertos más solitarios que una viudez y en varios países la gente toma por asalto los supermercados con la idea desesperada de almacenar suficientes latas y papel higiénico para sobrevivir al fin del mundo. Los medios sufren la pandemia obsesiva y monotemática del Covid-19; aún no hemos visto a presentadores de noticias separados del micrófono por un cubrebocas ni a informadores trasmitiendo desde sus casas por temor a salir a las calles emponzoñadas. (Pedro Miguel, La Jornada, Opinión, p.19)
“Señorita Cheng, del cuarto 19, aquí está su paquete. Por favor no toque la charola”.
La voz es de un robot. Al escucharla, la paciente emerge de su cuarto, en el hospital de Wenzhou, y toma una bolsa con medicamentos.
“Me voy, le deseo una pronta recuperación”, agrega la máquina antes de dar media vuelta. La escena ha sido inmortalizada en YouTube.
La situación de emergencia creada por el coronavirus está llevando a los servicios de salud chinos a soluciones innovadoras. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Opinión, p.2)
La caída en los precios de la mezcla mexicana del petróleo, aunada al crecimiento cero y a la crisis sanitaria que se nos viene por el coronavirus, augura presiones fiscales que, sin ser agoreros del desastre, nos pueden arrastrar a una grave crisis económica.
Los expertos coinciden. El problema está en Pemex. Se ha convertido en un barril sin fondo. Nada más en 2019 sus pérdidas ascendieron a 346 mil millones de pesos, según reportes. (Francisco Garfias, Excélsior, Opinión, p.4)
La gran mayoría de los países están tomando medidas rigurosas contra la pandemia del COVID-19, incluyendo algunas que parecen excesivas (y que están siendo revisadas, porque si se aplican en forma drástica serían, sencillamente, impracticables), como la cancelación de viajes entre Estados Unidos y Europa por 30 días que decretó el presidente Trump.
Pero el gobierno federal parece mantener la calma y el presidente López Obrador sostiene que no se debe exagerar la situación e, incluso, que la generalización del temor es algo así como una nueva conspiración conservadora. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Opinión, p.6)
LOS POLÍTICOS están completamente a salvo del coronavirus, pues son expertos en lavarse las manos. Y ante la actitud del gobierno de México, el resto de la sociedad ha empezado a tomar acciones que van desde la más elemental prudencia hasta la franca paranoia social.
ALGUNAS empresas ya decidieron mandar a sus casas a sus empleados hasta nuevo aviso y varias escuelas comenzaron a suspender clases. En tanto, las autoridades consideran buena idea permitir conciertos masivos como el Vive Latino en la CDMX o Pa’l Norte en Monterrey.
SIN EMBARGO, el peligro con el covid-19 no es solamente sanitario, sino también económico. Organismos como la Caintra y el CCE -tan cercano a la 4T- están urgiendo a las empresas a tratar de reducir los impactos en la cadena de valor, dado el desabasto de insumos y la caída del consumo. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
Por Covid-19, México no será puente a EU
Que nadie se quiera pasar de listo desde el viejo Continente: el territorio mexicano no servirá de puente para aquellos europeos que busquen viajar a Estados Unidos. Nada de eso, nos anticipan. Es la certeza que tiene el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, sobre el panorama que dejó el presidente Donald Trump con la suspensión, prohibición de vuelos de 26 países de Europa a suelo estadounidense. Con el mensaje del magnate se abría la posibilidad de que México se convirtiera en una escala para luego viajar a EU. Sin embargo, don Marcelo dijo que no y no, porque México tiene el control de su aeropuerto y nadie puede pasar sin que sepa quién es y a dónde va. Además de que la restricción estadounidense tiene que ser acatada por las líneas aéreas. (El Universal, Opinión, p.2)
Gran Angular / ¿Se equivoca AMLO con el coronavirus?
La pregunta que tiene en un hilo al país entero es si el gobierno de AMLO ha subestimado la gravedad de la pandemia de Covid 19 y no ha tomado las medidas correctas para mitigar los efectos de su inevitable propagación, inquietud que crece conforme conocemos las rigurosas políticas de aislamiento, distanciamiento social y cancelación de vuelos asumidas por países como China, Italia y Estados Unidos; y las reacciones de pánico de los mercados.
La aproximación a una respuesta pasa necesariamente por el conocimiento científico que se tiene hasta ahora de la enfermedad causada por la nueva cepa de coronavirus y que podemos esbozar así tras consultar a reconocidos expertos en epidemiología. (Raúl Rodríguez Cortés, El Universal, Opinión, p.2)
El día de ayer por la noche, luego de su participación en la Convención Bancaria en Acapulco, tuve oportunidad de conversar unos minutos con el secretario de Hacienda, Arturo Herrera.
El titular de las finanzas nacionales detalló la lógica con la cual el gobierno está construyendo un programa de estímulos fiscales que será aplicado próximamente. (Enrique Quintana, El Financiero, Opinión, p.2)
Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud, no da señales de que en una década haya aprendido nada. Una parte de la crisis del AH1N1 en 2009 puede atribuírsele a él, quien como director general de Epidemiología de la Secretaría de Salud, no reaccionó con la velocidad que requería un brote de neumonía atípica durante marzo y principios de abril de ese año. Tampoco fue lo suficientemente capaz para aportar información correcta al entonces subsecretario, Mauricio Hernández, que estaba proporcionando información errónea al presidente Felipe Calderón, mezclando casos confirmados con casos por confirmar, por lo que estaba tomando decisiones equívocas. La alerta tardía sobre aquel brote epidemiológico obligó a Calderón a pedirle al secretario de Salud, José Ángel Córdova, que lo cesara. El gobierno decretó la alerta el 23 de abril y las medidas que se tuvieron que tomar para contener la pandemia fueron draconianas. A López-Gatell no lo despidieron, pero lo relegaron a responsabilidades menores.
Hoy, López-Gatell, el funcionario de Salud de mayor confianza del presidente Andrés Manuel López Obrador, lo está encausando a tomar decisiones tardías y erráticas, que ponen en alto riesgo al país, al mal informarlo y al desinformar a la nación durante sus conferencias de prensa para reportar el estado de la epidemia del coronavirus en el país. La información es crucial para la toma de decisiones correcta, así como también la reacción veloz que se requiere para contenerla. Pero como no lo hizo en 2009, tampoco en la actualidad. Los primeros 12 casos confirmados de coronavirus fueron dados a conocer el miércoles en la noche, pero desde hacía dos semanas, ya había recibido información de varios estados de una docena de casos de neumonía atípica. Así como ignoró los reportes hace 10 años, lo hizo en esta ocasión. Avisos, sí ha tenido. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Opinión,p.40)
QUE Napoleón Gómez Urrutia hizo valer, dicen morenistas del Senado, su “experiencia charra” y metió a la discusión de comisiones su iniciativa de outsourcing, despreciando la acordada por funcionarios federales, legisladores de todos los partidos, empresarios y gremios, echando mano de Martí Batres para dividir a la fracción y convencer a legisladores de otras, al grado que el líder de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, dijo al representante minero que si tanta confianza tiene en su nuevo aliado, le ceda la presidencia de la Comisión de Trabajo. (Milenio, Opinión, p.2)
En la pandemia del coronavirus veo dos realidades: la de los países que han tomado todas las decisiones y la de México que se la lleva leve a la espera de que surjan miles de infectados lo que a decir del doctor Hugo López-Gatell, llevará de dos a tres semanas.
La pandemia, más que el desplome de los precios del petróleo el domingo por la noche, fue la que acabo de hundir los mercados y disparar las devaluaciones en todo el mundo.
Primero fue una imprevista decisión de poder de Arabia Saudita, que se negó a recortar la producción petrolera, y, lo segundo, una crisis sanitaria que conocimos con el año nuevo. (Joaquín López Dóriga, Milenio, Opinión, p.3)